Y es que soy estúpida, siempre cayendo en los mismos errores, creyendo que no puede volver a repetirse la situación, esa en la que yo me siento idiota por encima de todo y no soy capaz de rosolverlo, esa en la que el resto del mundo se crece creyendo que son mejor que nadie haciendote empequeñecer tanto que no te salen ni las palabras, esa en la que creo que nadie puede ser tan malo que parezca que no tiene corazón.
Lloro, por tu culpa, porque sé que no hay ni un pedacito de ti que se interese minimamente por lo que de verdad me pasa, ni siquiera es por como te has comportado, ni por la situación, es porque no puedo creer que seas así, tan insensible, tan egocéntrico, tan volátil, tan suficiente, tan digno. Lo he intentado, de verdad, y lo sigo intentando, pero cada vez es peor, y duele mas.
Ni contigo ni sin ti. ¿Qué puedo hacer?
domingo, 30 de noviembre de 2008
lunes, 17 de noviembre de 2008
viernes, 7 de noviembre de 2008
¿Alguna vez habéis oido palabras como prelación o demanializar? no demonializar, ni demonizar. ¿Y alguien me puede decir la diferencia entre ejecutividad y ejecutoriedad? Pues bien, éste es el nuevo infierno en el que estoy inmersa (junto con otros 70 desgraciados), es mi clase de Derecho de la Información.
Dos veces a la semana sufrimos esta tortura, que nada tiene que ver con nuestra carrera, en la que tenemos que copiar cientos de palabras como estas que en mi cerebro suenan a chino. Yo entiendo que a la gente que estudia derecho por vocación todo esto le parecerá de lo más sencillo, pero aprenderme que el artículo 70 de la ley 30/1992 de 26 de noviembre de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas se refiere a la iniciación de oficio de un procedimiento administrativo común, me toca los cojones. Que será muy útil para mi vida (aunque lo dudo), pero lo voy a olvidar en cuanto llegue junio.
Cada día voy a clase, intento prestar atención, copio concienzudamente lo que dice la señoritaprofesorahijadelagranputa y salgo con la misma sensación de perdida que tendría si me hubiera ido a vivir con una manada de ñus, pero sin las ventajas de los animales, estoy segura de que serían más majos que la señoritaprofesorahijadelagranputa, que nos mira como si fueramos estúpidos y siempre nos dice: "que alguien lea esto... venga tú" y tu te quedas como diciendo, ¿me mira a mi?¿quien yo?¿por qué yo?, te envalentonas y lees, pero cuando has terminado un párrafo en el que la frase mas sencilla es: sometimiento pleno al principio de legalidad, te quedas con una cara de nomeenterodenada que ella nota, yo creo que incluso lo huele y por eso frunce el ceño y se cabrea mas y mas hasta que dice: "pues nada, como nadie quiere seguir leyendo lo doy por explicado y entrará en el examen" lo que faltaba... que si no me entero cuando lo explica, si lo da por sabido vamos listos.
A pesar de los contratiempos y los disgustos que nos da esta asignatura, estoy intentando aplicarme, esta semana fui a la biblioteca y busqué algún manual sencillo (jajaja, si, sencillíisimos) que me pudiera orientar en este bosque frondoso que es el derecho, pues bien, lo más sencillo que encontré eran dos tomos de 700 páginas sin espacios ni puntos ni comas, todo seguido.
Evidentemente abandoné mi tarea y me fui a desayunar para evitar lesiones cerebrales mayores, ya tendré tiempo en febrero-junio-septiembre de sumergirme en el maravilloso mundo del derecho.
Dos veces a la semana sufrimos esta tortura, que nada tiene que ver con nuestra carrera, en la que tenemos que copiar cientos de palabras como estas que en mi cerebro suenan a chino. Yo entiendo que a la gente que estudia derecho por vocación todo esto le parecerá de lo más sencillo, pero aprenderme que el artículo 70 de la ley 30/1992 de 26 de noviembre de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas se refiere a la iniciación de oficio de un procedimiento administrativo común, me toca los cojones. Que será muy útil para mi vida (aunque lo dudo), pero lo voy a olvidar en cuanto llegue junio.
Cada día voy a clase, intento prestar atención, copio concienzudamente lo que dice la señoritaprofesorahijadelagranputa y salgo con la misma sensación de perdida que tendría si me hubiera ido a vivir con una manada de ñus, pero sin las ventajas de los animales, estoy segura de que serían más majos que la señoritaprofesorahijadelagranputa, que nos mira como si fueramos estúpidos y siempre nos dice: "que alguien lea esto... venga tú" y tu te quedas como diciendo, ¿me mira a mi?¿quien yo?¿por qué yo?, te envalentonas y lees, pero cuando has terminado un párrafo en el que la frase mas sencilla es: sometimiento pleno al principio de legalidad, te quedas con una cara de nomeenterodenada que ella nota, yo creo que incluso lo huele y por eso frunce el ceño y se cabrea mas y mas hasta que dice: "pues nada, como nadie quiere seguir leyendo lo doy por explicado y entrará en el examen" lo que faltaba... que si no me entero cuando lo explica, si lo da por sabido vamos listos.
A pesar de los contratiempos y los disgustos que nos da esta asignatura, estoy intentando aplicarme, esta semana fui a la biblioteca y busqué algún manual sencillo (jajaja, si, sencillíisimos) que me pudiera orientar en este bosque frondoso que es el derecho, pues bien, lo más sencillo que encontré eran dos tomos de 700 páginas sin espacios ni puntos ni comas, todo seguido.
Evidentemente abandoné mi tarea y me fui a desayunar para evitar lesiones cerebrales mayores, ya tendré tiempo en febrero-junio-septiembre de sumergirme en el maravilloso mundo del derecho.
martes, 4 de noviembre de 2008
Feeling blue
Este bálsamo no cura cicatrices,
esta rumbita no sabe enamorar,
este rosario de cuentas infelices,
calla más de lo que dice;
pero dice la verdad.
Este almacén de sábanas que no arden,
este teléfono sin contestador,
la llamaré mañana,
hoy se me hizo tarde.
Esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este contigo, este sin ti tan amargo,
este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo peter pan.
Esta cómoda sin braguitas de zara,
el tour del soho desde un rojo autobús,
estos ojos que no miden ni comparan,
ni se olvidan de tu cara,
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón,
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir condios a los dos nos sobran los motivos.
esta rumbita no sabe enamorar,
este rosario de cuentas infelices,
calla más de lo que dice;
pero dice la verdad.
Este almacén de sábanas que no arden,
este teléfono sin contestador,
la llamaré mañana,
hoy se me hizo tarde.
Esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este contigo, este sin ti tan amargo,
este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo peter pan.
Esta cómoda sin braguitas de zara,
el tour del soho desde un rojo autobús,
estos ojos que no miden ni comparan,
ni se olvidan de tu cara,
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón,
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir condios a los dos nos sobran los motivos.
Joaquín Sabina
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