domingo, 25 de enero de 2009

And I was thinking to myself, "this could be heaven or this could be hell"

Me he comprado unas superzapatillas superpoderosas, cada vez que me las pongo el mundo se arrodilla a mis pies y si salto me impulsan hasta el sol.
Me las he puesto los tres días en los que he sido dueña de esta mágica prenda y he de decir que han sido tres días raríiiisimos, pero de risas.
Con ellas nadie puede conmigo, cruzo el umbral cada mañana pisando fuerte, como si no tuviera nada de que arrepentirme, la cabeza alta y una sonrisa en los labios.
Todo el día me protegen, crean a mi alrededor una capa invisible de fuerza con la que puedo luchar contra los villanos y salvar damiselos en apuros (si, damiselos, que pasa, no siempre somos nosotras las que necesitamos que nos rescaten).
Y cuando llego a casa y me las quito, las dejo junto a mi cama, para que mantengan a raya a los Monstruos S.A.

Yaaaa, ya sé que son sólo unas zapatillas, pero, shhhh, no se lo digáis a nadie.

viernes, 23 de enero de 2009

Recorre mi cuerpo.
Hazme estremecer.
Acariciame el pelo.
Mírame a escondidas.
Haz volar mis sentidos.
Juega con mi ombligo.
Pelea conmigo.
Róbame el alma.
Descubre mis secretos.
Explora mis rincones.
Olvida el ruido
y hazme olvidar.

Aunque sólo sea un instante.

martes, 20 de enero de 2009

El futuro está hecho para que tú lo inventes

Como seguro que algún sabio (chino, seguramente, que son mu sabios) ha dicho ya, cada día tenemos que tomar decisiones que nos llevarán por los senderos de la vida (bueno, igual no con estas palabras, pero casi casi). Lo que no sé si tenía presente que no todas esas decisiones se toman en las mismas circunstancias, ni todas tiene la misma validez. No es lo mismo reflexionar, sopesar las opciones o buscar el lado positivo que lanzar una moneda al aire.

Yo como soy de duda fácil y estoy de exámenes he tomado sólo una decisión.

Dejarle mis decisiones al absurdo. Y listo. La cosa ha empezado con una incertidumbre interna de esas que ni los dioses galos hubiesen podido resolver (demasiado Astérix y Obélix...), me he tirado todo el día que si, que no, que si, que no, hasta que me he hartado. Sólo tenía un clip a mano así que era fácil resolver la duda: si cae de un lado hoy voy a verle, si cae del otro me resisto; pero como ya sabréis (porque fijo que habéis intentado algo parecido), cuando dejas una decisión a un clip y no te gusta la respuesta eliges otra de las imbecilidades que en ese momento te rondan por la cabeza, la mezclas con un poquito de circunstancias y voilá: iré a verle si en cualquier momento de aquí a las 8 veo a alguien con una prenda naranja (mejor hasta las 8:30, no vaya a ser que me equivoque por media horilla de nada). Aun así no te quedas agusto, porque esperar toda la tarde para tomar una decisión supone una tensión-distracción inútil, que no te deja estudiar. Pues si la próxima canción que suene en el reproductor es en español voy (y no lo es), bueno, pues la siguiente (tampoco), la siguente (no, no), de verdad que la siguiente es la últimiiiisima oportunidad.

No fue la ultimíiiiisima canción y no, no he ido a verle, pero sólo porque no he visto en toda la tarde a nadie de naranja y he perdido el clip.

Y porque todavía tengo un chichón de la última caida.

lunes, 19 de enero de 2009

I don't have a simple answer but I know that I could answer something better

Mejor el 2009. Tampoco es la releche, pero hay más sonrisas, más ganas de descubrir y explorar. He cogido fuerzas y no deja de haber a mi alrededor quienes me impulsen, aun sin darse cuenta. Digo yo que será para compensar esos que me hunden a veces.

Y otra vez huelo a biblioteca, a fotocopias de apuntes ajenos y a café de máquina.
A cambio ya estoy maquinando viajes, fiestas, picnics, días soleados y cielos despejados.

No os desquiciéis mucho con los exámenes...