Buscamos constantemente; cada día nacemos de nuevo para buscar, y al final de la jornada volvemos fracasados al vientre materno hasta la próxima expedición. Es como si naciéramos (o muriéramos) constantemente. Buscar es el tic del siglo veintinuno, el gesto que repetimos cientos de veces para consagrarnos ante los demás, pues quien no busca no existe.
Yo busco, tú buscas, él busca a sabiendas de que es la mejor manera de no encontrar.
"Las salidas del Buscón" con Marcelo Casas.
Teatro del Arenal.
(Lo leí en un folleto que me dieron hace unos días. Tengo ganas de verla. A ver qué encuentro.)