Me encanta esa cara que pone la gente cuando haces algo que sabes que les gustará, es una sensación genial acertar, dar en el momento justo con el detalle adecuado.
No me importa utilizar mi tiempo en preparar viajes, regalos o simplemente en buscar alguna tontería perdida en cualquier cajón, porque siento que las pequeñas cosas importan.
Pero también me canso, me canso cuando intento hacer las cosas y nadie pone de su parte, cuando ni siquiera tienen un momento para escuchar, para ponerse ante una simple foto o para jugar una partida de scrabble.
sábado, 31 de octubre de 2009
martes, 13 de octubre de 2009
No me acostumbro a la escarcha de mi habitación
¿No lo echas de menos? Sé que no vas a dar tú el primer paso, no es propio de tí, pero ¿de verdad no me echas de menos? Sólo un poco, sólo los jueves, sólo cuando juegas a los dardos, sólo cuando estás sentado en el metro en la parada de mi universidad, sabiendo que yo estoy allí.
¿De verdad no fue nada? Porque para mí lo fue todo. Fuiste todo por un tiempo. Mi llanto y mi risa. Y yo sí que te echo de menos, más de lo que quisiera, más de lo que soy capaz de reconocer, porque si lo hago será verdad. Será verdad que te sigo añorando, será verdad que no puedo olvidarte, aun sabiendo lo capullo que fuiste, todo lo que jugaste conmigo.
Y el tiempo pasa y sé que solo nos volveremos a ver si coincidimos, porque tú jamás serás capaz de reconocerlo. Nunca quisiste darte cuenta de nada. Nunca dirás que me echas de menos, o que lo hiciste durante algún tiempo.
Si volviera a verte y fuera valiente te gritaría, te insultaría, te diría todo lo que me dolió (y aún me duele). Lloraría y lloraría, aunque intentara hacerme la fuerte. Lloraría y, tras volcarlo todo, me daría la vuelta, simulando que nunca más te echaría de menos.
Pero llegaría a casa y seguiría llorando, como tantas otras veces, haciéndome un ovillo entre las sábanas deseando que me quisieras. O no haberte conocido.
¿De verdad no fue nada? Porque para mí lo fue todo. Fuiste todo por un tiempo. Mi llanto y mi risa. Y yo sí que te echo de menos, más de lo que quisiera, más de lo que soy capaz de reconocer, porque si lo hago será verdad. Será verdad que te sigo añorando, será verdad que no puedo olvidarte, aun sabiendo lo capullo que fuiste, todo lo que jugaste conmigo.
Y el tiempo pasa y sé que solo nos volveremos a ver si coincidimos, porque tú jamás serás capaz de reconocerlo. Nunca quisiste darte cuenta de nada. Nunca dirás que me echas de menos, o que lo hiciste durante algún tiempo.
Si volviera a verte y fuera valiente te gritaría, te insultaría, te diría todo lo que me dolió (y aún me duele). Lloraría y lloraría, aunque intentara hacerme la fuerte. Lloraría y, tras volcarlo todo, me daría la vuelta, simulando que nunca más te echaría de menos.
Pero llegaría a casa y seguiría llorando, como tantas otras veces, haciéndome un ovillo entre las sábanas deseando que me quisieras. O no haberte conocido.
sábado, 10 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
¿Cuál es la vida media de un mosquito? ¿No se supone que se mueren con el frío? Y si además vivo con un antimosquitos en el enchufe dia y noche, ¿qué estoy haciendo mal? ¿Quién me está castigando con esta especie de vudú cruel? No paro de rascarme porque hay un miniescorpión alado que no para de picarme. Oigo ese zumbido infernal en mi oído cada noche, intento taparme hasta desaparecer y cuando me despierto descubro cuatro picaduras en el brazo (pero no picaduras de las corrientes, sino de un tamaño tal que parece que me está creciendo otro brazo). Yo creo que se ha hecho superpoderoso y ha anidado en mi cuarto, de hecho juraría que está en conversaciones con la familia Mosquito para unirse a este microclima que es mi cuarto en el que parece que se encuentra tan cómodo.
Pero algún día le pillaré por sorpresa, buscaré algún curso para atrapar bichos con palillos chinos, o haré algún tutorial, o me compraré un traje de rejilla electrificado. Aunque si esto sigue así creo que la única solución será ponerle nombre y comprarle una cama...
Pero algún día le pillaré por sorpresa, buscaré algún curso para atrapar bichos con palillos chinos, o haré algún tutorial, o me compraré un traje de rejilla electrificado. Aunque si esto sigue así creo que la única solución será ponerle nombre y comprarle una cama...
domingo, 4 de octubre de 2009
Algo se muere en el alma
Llantos, abrazos y promesas de volver a vernos. Las Canarias no están tan lejos, ni volar es tan caro, pero sabemos que no será tan fácil encontrarnos, que no quedaremos simplemente para echar una partida de póker, o compartir cafés en la biblioteca, o sólo para charlar en una terraza cualquier tarde de otoño calurosa.
Nadie te puede reprochar tu marcha porque sabemos que te honra, que no es algo que hagas para escapar, sino para enfrentarte a una realidad difícil. Aun así las despedidas siempre son tristes y como dice la canción: "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va".
Te deseo todo lo mejor.
Vuelve pronto.
Nadie te puede reprochar tu marcha porque sabemos que te honra, que no es algo que hagas para escapar, sino para enfrentarte a una realidad difícil. Aun así las despedidas siempre son tristes y como dice la canción: "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va".
Te deseo todo lo mejor.
Vuelve pronto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)