miércoles 18 de noviembre de 2009

No estoy siendo capaz de ajustarme al ritmo de este día, todo va a destiempo, bueno, creo que soy yo la que va desincronizada.
A pesar del estrés por el millón de cosas que se me acumulan, me estoy lo estoy tomando con calma.
Esta mañana decidí que hoy el mundo podía esperar.

(Aunque mañana seguramente volveré a correr para llegar a tiempo.)

martes 10 de noviembre de 2009

Me puse a buscar tu cara entre la gente

Hoy quería hablar contigo. Ha sido un día raro, de esos que empiezan bien y que sin saber cómo acaba siendo una mierda. Quería hablar contigo porque (aunque hace casi un año que terminó lo que quisiera que fuera "lo nuestro" y no nos veamos) aún eres mi hombro en el que llorar, esa almohada calentita que te pega un achuchón y no te pide explicaciones. Porque tienes esos ojos que me miraban como si sólo fueramos tú y yo y me hacían sentir tan calmada. Porque tus manos secaban mis lágrimas aun cuando eran injustas contigo. Porque lo diste todo, me lo diste todo, y nadie lo había hecho antes. Porque, a ratos, te echo mucho de menos.

Pero sé que no puedo llamar a tu puerta sólo cuando se me antoje, aunque me plante en tu rellano, así que me voy como he venido y guardo para mis adentros la mierda de día en que se ha convertido hoy.

sábado 31 de octubre de 2009

Me encanta esa cara que pone la gente cuando haces algo que sabes que les gustará, es una sensación genial acertar, dar en el momento justo con el detalle adecuado.
No me importa utilizar mi tiempo en preparar viajes, regalos o simplemente en buscar alguna tontería perdida en cualquier cajón, porque siento que las pequeñas cosas importan.
Pero también me canso, me canso cuando intento hacer las cosas y nadie pone de su parte, cuando ni siquiera tienen un momento para escuchar, para ponerse ante una simple foto o para jugar una partida de scrabble.

martes 13 de octubre de 2009

No me acostumbro a la escarcha de mi habitación

¿No lo echas de menos? Sé que no vas a dar tú el primer paso, no es propio de tí, pero ¿de verdad no me echas de menos? Sólo un poco, sólo los jueves, sólo cuando juegas a los dardos, sólo cuando estás sentado en el metro en la parada de mi universidad, sabiendo que yo estoy allí.

¿De verdad no fue nada? Porque para mí lo fue todo. Fuiste todo por un tiempo. Mi llanto y mi risa. Y yo sí que te echo de menos, más de lo que quisiera, más de lo que soy capaz de reconocer, porque si lo hago será verdad. Será verdad que te sigo añorando, será verdad que no puedo olvidarte, aun sabiendo lo capullo que fuiste, todo lo que jugaste conmigo.

Y el tiempo pasa y sé que solo nos volveremos a ver si coincidimos, porque tú jamás serás capaz de reconocerlo. Nunca quisiste darte cuenta de nada. Nunca dirás que me echas de menos, o que lo hiciste durante algún tiempo.

Si volviera a verte y fuera valiente te gritaría, te insultaría, te diría todo lo que me dolió (y aún me duele). Lloraría y lloraría, aunque intentara hacerme la fuerte. Lloraría y, tras volcarlo todo, me daría la vuelta, simulando que nunca más te echaría de menos.
Pero llegaría a casa y seguiría llorando, como tantas otras veces, haciéndome un ovillo entre las sábanas deseando que me quisieras. O no haberte conocido.

sábado 10 de octubre de 2009

¿Qué es real? Mejor dicho, ¿cuándo algo es real?
¿Sólo cuando todos lo toman por verdad?
¿Cuando lo ven?
¿Cuando lo sienten?
O simplemente cuando tú lo sientes, cuando tú lo ves.

¿Es real el sol?, ¿el viento?, ¿la felicidad?, ¿el verde?, ¿los sueños?

martes 6 de octubre de 2009

¿Cuál es la vida media de un mosquito? ¿No se supone que se mueren con el frío? Y si además vivo con un antimosquitos en el enchufe dia y noche, ¿qué estoy haciendo mal? ¿Quién me está castigando con esta especie de vudú cruel? No paro de rascarme porque hay un miniescorpión alado que no para de picarme. Oigo ese zumbido infernal en mi oído cada noche, intento taparme hasta desaparecer y cuando me despierto descubro cuatro picaduras en el brazo (pero no picaduras de las corrientes, sino de un tamaño tal que parece que me está creciendo otro brazo). Yo creo que se ha hecho superpoderoso y ha anidado en mi cuarto, de hecho juraría que está en conversaciones con la familia Mosquito para unirse a este microclima que es mi cuarto en el que parece que se encuentra tan cómodo.

Pero algún día le pillaré por sorpresa, buscaré algún curso para atrapar bichos con palillos chinos, o haré algún tutorial, o me compraré un traje de rejilla electrificado. Aunque si esto sigue así creo que la única solución será ponerle nombre y comprarle una cama...

domingo 4 de octubre de 2009

Algo se muere en el alma

Llantos, abrazos y promesas de volver a vernos. Las Canarias no están tan lejos, ni volar es tan caro, pero sabemos que no será tan fácil encontrarnos, que no quedaremos simplemente para echar una partida de póker, o compartir cafés en la biblioteca, o sólo para charlar en una terraza cualquier tarde de otoño calurosa.

Nadie te puede reprochar tu marcha porque sabemos que te honra, que no es algo que hagas para escapar, sino para enfrentarte a una realidad difícil. Aun así las despedidas siempre son tristes y como dice la canción: "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va".

Te deseo todo lo mejor.
Vuelve pronto.